NADA ES TODO. Sobre “Nada Significa Nada” de Carmen Avendaño

NADA ES TODO. Sobre “Nada Significa Nada” de Carmen Avendaño
Enero 20, 2020 Ediciones Moneda

Por Fanny Campos Espinoza*

Esta es la segunda edición del libro “Nada significa nada” de Carmen Avendaño, esta vez ha sido publicada por Ediciones Moneda, editorial de la propia autora, un gesto poepolítico de autoedición que comparto con nuestra querida amiga. 

En su solapa trasera nos advierte que estamos frente a un dispositivo espacial, como lo es todo libro, con entrada y salida, y entre una y otra, un sinfín de posibilidades, y profundidades “cuando la tienen”, y sin duda que este poemario la posee, aunque sin pesadas ni rígidas posesiones, sino con todo la leve densidad de un universo comprimido en pocos o únicos versos dispuestos en cada página, rodeados de muchos silencios, que también resumen vastas extensiones, a un necesario ritmo desacelerado.

Carmen en su poema 44 conmina a “armar este libro con cuidado/ y evitar a toda costa que se te caiga/ antes de lanzarlo lo más lejos posible”

La puerta de este libro es una obra visual de Natalia Domínguez, llamada “Esquema numérico”, cuyo centro es el cero (0), la nada como el pistilo de una flor de ocho pétalos, cada uno de ellos compuesto por nueve números correlativos que van desde el 1 al 72. Esta flor es el punto 0 del fruto, y los “aforemas” que contiene el libro son “como nísperos/ un color perfumado/ acicates de la sed” (poema 80) 

Este centro “0 “ de la portada flor, en numerología significa la posibilidad en potencia, lo indeterminado, que podría llegar a ser; es lo que no es, pero por lo mismo podría llegar a ser cualquier cosa; además, simboliza lo eterno, lo infinito, por su forma circular.

La puerta de este libro se abre hacia lo infinito, porque “nada significa nada”… sino la potencialidad de todo, por una parte; y por otra, “nada” sigue siendo una palabra y como tal tiene algún significado (significa algo; no, nada).

Tras la entrada, tres epígrafes iniciales. En el primero el gran De Rokha parece que nos habla de la nada cantando el canto sin el pájaro; Shakespeare nos recuerda que la vida significa nada ( o lo que es lo mismo, una potencialidad, según ya entendemos desde el título de la obra de Carmen), una mujer que perfectamente podría ser nuestra maestra en esa vida nada que no significa nada, sino todas las posibilidades que nos disponemos a atravesar por esta estancia libro, y sus múltiples pasillos, habitaciones y ventanas. No sé cuantas páginas tiene, porque los números que figuran al pie central de la hoja, no están en todas las planas, sino únicamente en las que contienen versos de la autora. Son 150 poemas breves o aforismos.

No sé cual sea la razón de esta particular numeración, pero sospecho que no importa aquella, sino el asombro que me produce. A eso nos llama Carmen desde el primer verso: “Entre la brizna de hierba y la estrella el asombro”; es decir, un vasto espacio donde cabe asombrarse con todo lo que va desde la tierra al cielo” (poema 1). Asombro antes que razón; porque aquella es una niña de pecho al lado de la poesía, como nos recuerda Avendaño en su poema 60: “Más inocente es la lógica/ el brotar de la razón/ que la construcción de lo sagrado/ la poesía”. o “(…) la razón es excluyente/ con respecto a la verdad” ( versos del poema 58)

Este libro guarda sus secretos. Honestamente, yo no salgo aún de él, porque siento que aún debo habitarlo un tiempo más hasta cansarme de intentar infructuosamente asirlo del todo, y por fin, entonces poder arrojarlo lejos, sin irme nunca. 

“El secreto es el cimiento del poema; para que se sostenga debes cavar más hondo” (poema 61)

Mientras intento, intento entenderlo del todo con y sin palabras… tal vez así me sea revelado el misterio, si logro “entenderlo en silencio”: “¿A quién quieres revelar el misterio?/ ¿A quien puede entenderlo en silencio?/ ¿A quien no lo entendería ni a gritos?” (poema 138)

 

ALGUNAS NOTAS SUELTAS SOBRE LAS PARTÍCULAS QUE POR EL MOMENTO SE ME HAN DEVELADO

  1. El terror al naufragio, que es más que la posibilidad de la muerte, la posibilidad de extraviar camino, es lo que genera las creencias religiosas:

poema 23: “No inventamos la religión/ para consolarnos de la muerte/ sino del albedrío”

  1. “Los árboles (genealógicos?) crecen hacia la ausencia” (el paréntesis en mío)… Esto se conjuga con la creencia budista de la reencarnación, cadena de vidas que se rompe al alcanzar el Nirvana… por eso en el poema 19 Avendaño responde a la pregunta: ¿Por qué este mundo es tan difícil?/ Porque los que tienen más problemas/ son los que más vuelven” o en el 18 se pregunta “¿Será que algún día nos dejará ir la tierra?”. No es casual que entre ambos se ubique un epígrafe  tomado de Proverbios budistas japoneses: “La bondad es el retorno a la bondad; el mal es el retorno al mal”… y quizá por eso Avendaño nos propone la ardua tarea, junto a Nietzsche quizá, de mantenerse más allá de ambos: “Más allá del bien y del mal: / Lo difícil no es llegar ahí/ sino mantenerse.”.
  2. Hay por lo menos dos micropoemas feministas en Nada significa nada: 

26:”Que la mujer nació del hombre/ sólo a Dios se le ocurre”…  me parece un poema irónico que juega con la idea patriarcal de los hombres que son los que crearon a ese Dios, que no podría entonces pensar de un modo diverso al patriarcal que lo sustenta. Por otra parte, decir que sólo a Dios se le ocurre, quiere hacer hincapié en que la humanidad ya ha de dar un salto más allá de ese dios añejo, y dejarlo creyendo esas falacias machistas, solo. Y ahí se liga esta idea al siguiente poema:

27: “Si develamos a Dios como la madre que es/ sería más fácil desobedecerle y amarle”

En este punto de este texto se me viene a la mente el día que recuerdo como aquel en que conocí a Carmen… fue en una lectura a la que confluimos invitadas por un amigo en común, el joven poeta piurano Gianpierre Codarlupo. Recuerdo que tras escuchar a Carmen, y sentir ese halo que deja tras sus lecturas, me fue imposible leer los rudos textos que pensaba leer…  y en cambio, me dieron ganas de leer un poema que jamás leo: “Dios hembra”, que habla justamente de esa evolución en la imagen de Dios, que aunque no sepamos si realmente existe, e incluso creamos que no lo hace realmente, es más fácil imaginarlo como una entidad más bien femenina que masculina, porque parió el mundo. Entonces hoy me sorprende la sincronía entre este poema y el que leí por primera vez en público, que fue justamente alentada misteriosamente por la presencia de Carmen.

  1. Hay por lo menos ocho poemas que atienden a las problemáticas sociopolíticas, con una clara tendencia anarquista, cito sólo algunos y con esto termino:

42: “El sueño de la nación produce monstruos”. No creo que requiera mayores explicaciones, es cosa de ver los monstruos en franco peligro de extinción que están defendiendo actualmente las naciones patriarcales, con los diversos estallidos sociales.

43: “Cuando despertó el Estado todavía estaba ahí”. Esta reescritura al afamado cuento de Monterroso, me parece simplemente genial. Creo que es el cuento político y de terror más acorde a los momentos que estamos viviendo, y que sería el peor final para el actual “despertar de Chile”, que tras el despertar Chile siga siendo Estado, o al menos el mismo estado único que desconoce a la diversidad de pueblos que habitan estas tierras, incluso algunos antes de que existiera la noción moderna de Estado.

45: “¿Porqué la clase alta es alta?/Porque se para arriba de la baja”

46:  “Si los hospitales públicos huelen a abandono/ las clínicas privadas apestan a negocio”

66: “Donde la realidad es implacable el sueño es poderoso”

77: “Me gusta cómo los gatos/ se limpian la decepción del lomo/ cómo se acicalan la dignidad”… la dignidad, palabra que se ha vuelto por fortuna tan actual… seamos esos gatos y gatas, no volvamos a cerrar los ojos, veamos en la oscuridad… no le temamos a las sombras; y no por eso, por estar con los ojos atentos a la realidad sociopolítica de nuestro tiempo, dejemos de lado la poesía.

En este punto les comparto otra anécdota, a Carmen me acercó de algún modo el estallido social, en este mismo lugar en el que se presenta este libro. Yo escribí un poema el 18 de octubre, otro el 19, y luego solté el lápiz, porque sentía que era una pérdida de tiempo, que había que enfocarse ciento por ciento en acciones más concretas. Pero Carmen me invitó una tarde de noviembre a un cabildo poético que se efectuó acá en la librería Accentto, y ahí me cayó la teja: la poesía es más necesaria que nunca en estos tiempos violentos…. ese día volví a casa y pude escribir poemas nuevamente. 

Carmen ya lo decía en su poema 139, y fue esta experiencia que le agradezco la que me hizo recordarlo: “La poesía es una forma de la dignidad”.

*@fannycamposespinoza (Santiago, 1980) Escritora, editora, feminista, de profesión Abogada. Ha publicado Ruleta Rosa (LOM, 2019),“Esperpéntica” (Ediciones Punto G, 2018) e Hystera Hystrión (útero máscara) (BAJ, 2015, reeditado por Isi Cartonera, 2017) y como compiladora la antología de poesía feminista Poesía en Toma. (Ediciones Punto G, 2019) Reside en Concón, localidad costera de la Región de Valparaíso, desde donde dirige Ediciones Punto G y co-gestiona Territorio Feminista @poesíaentoma.

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